Apartados

martes, 16 de marzo de 2010

Tercer trimestre

Como objetivos para el tercer trimestre tenemos:
_Una presentación o webquest sobre la Institución de Libre Enseñanza (ILE).
_Un homenaje a Miguel Delibes, fallecido el pasado viernes 12 de marzo de 2010.
Por: Alba JN

El pensamiento y la sociedad

El ser humano, desde que habita en la Tierra, vive y se desarrolla de forma personal en sociedad. Convive con otros de su especie, aquellos de los que aprende y condicionan su manera de pensar y actuar. Por ello, se puede decir que necesitamos la vida social, que es la que nos proporciona una estabilidad intelectual, nuestro aprendizaje y nos ayuda a evolucionar con el paso del tiempo. También influye en nuestras emociones y sentimientos, y en la forma en la que percibimos a los demás.
Cada individuo va a necesitar de un modo u otro el contacto con dicha comunidad, ya que será lo que le asegure su perpetuidad y supervivencia.
La adquisición de conocimientos se produce mediante la sociedad, y posteriormente cada persona de forma individual se encarga de interiorizarlos, reflexionar sobre ellos y aplicarlos.
Como dice el psiquiatra Thomas Fuchs en la entrevista “La cultura se da entre cerebros”, en la revista Cuerpo y Mente, la inteligencia y el saber se elaboran en relación con el entorno. No percibimos las cosas como tales, sino que captamos las relaciones que existen entre ellas y nosotros. De esta forma, una persona no tendrá conciencia de otra como algo concreto e inflexible; pero sí de una serie de relaciones e interconexiones que formarán un concepto de ella en nuestra mente. Para que este fenómeno se lleve a cabo necesitamos la vida en comunidad, que es la que nos facilita todos los conocimientos que asimilamos.
El vehículo o forma de transmisión que se utiliza es el lenguaje. Gracias a él podemos formar relaciones de lo que nos rodea en nuestro cerebro y comunicarnos. Si el ser humano no lo hubiese necesitado para su subsistencia, jamás lo habría desarrollado. Es el motivo principal por el que tenemos inteligencia, sin él no pensaríamos, razonamos a través de la nuestra capacidad de comunicación, tanto con los demás como con nuestra propia persona.
El valor que tiene la palabra y el colectivo humano para nosotros se ve perfectamente reflejado en la Tragedia de Áyax. Tal y como afirma Jean Starobonski en su comentario crítico sobre el suicidio de este personaje, los individuos para triunfar necesitamos a otros.
Si nos trasladamos a la historia, en el debate que se produce entre Odiseo y Áyax para aclarar quién va a heredar las armas, resulta vencedor el primer personaje. Esto se debe a que representa la inteligencia, la perspicacia, la razón y el buen uso del lenguaje; tiene muy desarrolladas sus habilidades sociales y convence al jurado. Representa la vida en sociedad y por tanto es el que obtiene el éxito.
Áyax en cambio simboliza la supremacía de los impulsos sobre la reflexión, la violencia, la virilidad y a la vez el aislamiento y la negación de la convivencia en comunidad. Antes de suicidarse, se separa de todos los que lo rodean, incluso de los Dioses, y por tanto está condenado al fracaso.
Es muy narcisista y egocéntrico, y al verse deshonrado ante Odiseo, decide quitarse la vida para mostrar su valentía y decisión. Esto muestra claramente hasta que punto influyen los demás en él; se podría decir que no fue una muerte completamente voluntaria.
El lenguaje además de ser un instrumento de comunicación y de desarrollo intelectual, puede ser un elemento fundamental curativo, devolviendo a los individuos la razón. Como escribió el psiquiatra David Fraguas Herráez en su estudio sobre psicoterapia en la Antigüedad griega, mediante el diálogo se puede hacer que alguien solucione su problema o recapacite. Esto se vio reflejado en los textos de la Grecia Clásica, debido a que los autores recurrían a la intervención de los Dioses, para hablar con los personajes y hacerlos reflexionar.
No es necesario remontarnos a ese tiempo para advertir lo fundamentales que son de una forma u otra la sociedad y la palabra. Hoy en día esto se ve reflejado en nuestra afición por todo aquello que es lujoso. José Antonio Marina, en un texto que escribió en el periódico La Vanguardia, llamado La glorificación de la apariencia habla sobre ello.
Las personas necesitamos recurrir al lujo para diferenciarnos unas de otras, y conseguir un estatus social superior al que tenemos; de esta forma ganamos la aceptación del resto.
Todo aquello que es lujoso se basa en el simbolismo; no nos interesan las prestaciones que se nos ofrece, sino la imagen que vamos a dar cuando lo tengamos.
Por destacar, por incluirnos en un grupo determinado de gente y obtener la admiración de todos hacemos cosas tan insensatas como gastar mucho dinero en productos que generalmente son inútiles y no nos aporta otro beneficio que los anteriormente nombrados. Todo porque somos seres sociales y necesitamos la aprobación de nuestros semejantes.
Por: Aida CB, 4ºESO,A

El Modernismo en España a la entrada del siglo XX

Introducción sobre España


A la entrada del siglo XX, España es un país principalmente rural. El sector agrario domina la economía nacional, y se caracteriza por su atraso y su poca innovación. Por ello los gobiernos recurren al proteccionismo frente a los productos exteriores.
Más tarde se encarecen los precios. Se producen conlfictos sociales, que debilitan el mercado interior, que a su vez imposiblita el desarrollo industrial, y el éxodo rural: ciudades como Madrid o Barcelona ven crecer su número de habitantes, y por otro lado casi un 8% de la población española emigra a otros continentes.

Modernismo literario en España


En ésta época, Galdós es uno de los escritores más leídos, pero constantemente autores jóvenes luchan por abrirse camino en el mundo literario. Los escritores como Galdós o Clarín buscan nuevos caminos para expresar sus preocupaciones en la literatura.
Existía mucha rivalidad entre los veteranos de la literatura y la "gente nueva", pues eran, a la hora de escribir, totalmente diferentes, ya que los jóvenes incluían extravagancias en sus escritos.
De ésta manera la literatura española se va "modernizando" y se van incluyendo nuevos estilos en la escritura.

Alberto Almirante Sánchez, 4º A.